domingo, 15 de julio de 2012

R2 o las guardias de planta


Sé que os tengo abandonados, pero comprenderéis que vivo en una espiral de glamour, fiestas y cirugías apasionantes que me roba tiempo para postear. No os quiero dar envidia, así que en vez de contaros lo de las fiestas os voy a contar el último cambio que ha habido en mi vida: he pasado de hacer las guardias “abajo” (llámale urgencias, puertas, putada… llámale como quieras) a hacerlas “arriba”. “Arriba” yo lo veo un eufemismo, porque yo estoy en la segunda y le llaman “arriba”… si estuviera en la octava como los de cardio cómo lo llamaríamos? ¿Guardia “Empire State”? ¿Será por eso que me da tanta pereza subir por la escalera y voy en ascensor aunque sean dos pisos? (no es vagancia, es que estoy de guardia “arriba”).
Lo de guardia “abajo” y guardia “arriba” puede llevar a pensar erróneamente que mi calidad de vida ha mejorado. Erróneamente. Veréis. Allá por el pleistoceno antiguo, cuando yo elegí esta bella y noble especialidad en vez de hacerme Anastasia, el motivo principal fue la calidad de vida. La calidad de vida, la gran mentira del rock and roll. Primero porque calidad de vida, para que nos entendamos, significa aburrirse. Segundo, porque no sé quién me vendió la moto de que las guardias de uro eran tranquilas, y mejor que no lo sepa porque si me acuerdo tendremos más que palabras. De momento todas las guardias de uro que he hecho han sido espantosas. En puertas por lo menos llegaba un momento en que te ibas a dormir, y durante un intervalo de tiempo que podía ser de 20 minutos a dos horas y media, lo que pasara en puertas dejaba de ser tu problema. Aquí no, la guardia es mía, el adjunto está en su casa y yo soy LA uróloga capacitada para resolver todos los problemas remotamente relacionados con la urología que surjan en el hospital. Lo de remotamente lo digo para que si alguien de puertas me lee, por favor, dejen de llamarme por neumonías. Os quiero igual, pero lo del pulmón no es lo mío, en serio. Y lo de llamarme a mi porque doy menos miedo que el cirujano de guardia se tiene que acabar, vale que soy quirúrgica, pero en serio: titolas, hernias no! Dicho lo cual, un beso para todos los compañeros de puertas!
Sigamos, Guardias arriba. Ajá. El porqué se llaman así. Pues ahora os lo voy a contar. Si no es por que mejora tu vida, porqué es? Pues muy fácil. En el momento que pasas de estar en la planta 0-urgencias a planta 2- kilimanjaro y tu guardia está incluida en el entente “arriba”, estás perdido. Baja el oxígeno en el aire, sube la presión atmosférica, hay gases tóxicos, qué sé yo! Y tus pacientes, seas urólogo, hematólogo, alergias, seas lo que seas… se ahogan. Todo el rato. A todas horas. Todas las llamadas a tu busca son porque el del 3 se ahoga. Y si no, no te preocupes, se ahoga el del 5. O el de la 12.1, que es doble, y por empatía el de la 12.2 también se ahoga. Porque cuanto más arriba, y esto lo sabemos aquí y en pekin, peor se respira. POR ESO se llaman guardias arriba, y el que diga que no, miente!
Y tú, MIR de a pie, que renegabas de las médicas y te hiciste cirujano, que pensabas no volver a usar el fonendo, te encuentras auscultando abuelos, palpando edemas, interpretando electros, y te das cuenta que el único busca que te sabes de memoria es el de interna (de hecho, te preguntan el tuyo y por si acaso, das el de interna… total, sí te llaman a ti y tú a ellos, acortamos el proceso, no?).  Y no sabes que es peor, si hacer las guardias arriba o abajo. Lo que tienes claro es que ya puedes tirar el curriculum en el Everest, que si los sherpas se ahogan tú con cuatro fármacos haces maravillas.

Trabajar en el himalaya, ¿la solución a la crisis?